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La paradoja de los filtros

Más cerca del ideal, más lejos de la realidad

decoraciónLos filtros y las redes sociales ofrecen una vía aparentemente sencilla para que las chicas se acerquen a los ideales de belleza, que de otra manera serían inalcanzables. Sin embargo, esta "facilidad" es en realidad una trampa psicológica con consecuencias muy negativas. (Hace muchos años las alumnas del centro “confesaron” en una encuesta que jugaban a videojuegos con avatar chica a pesar del acoso porque esa imagen hipersexualizada era lo que ellas querían ser)

La promesa de los filtros es simple: con un clic, puedes tener una piel sin poros, labios más gruesos, ojos más grandes y una nariz más fina. Esto crea una discrepancia entre el "yo real" y el "yo digital" que tiene un impacto directo en la autoestima. Cuando se miran al espejo sin el filtro, sienten que no son "suficientemente buenas", lo que disminuye su autoestima y provoca una profunda insatisfacción corporal

Pero atención; Empresas de marketing y análisis de datos reconocen abiertamente que los algoritmos de IA están diseñados para generar una "experiencia personalizada" y optimizar el 'engagement', lo que implica identificar las vulnerabilidades de los usuarios para mostrarles contenido y anuncios que resuenen con sus inseguridades. Esto incluye el uso de herramientas de análisis facial y sistemas de recomendación que, tras detectar "imperfecciones" basadas en estándares de belleza sesgados por la IA, ofrecen soluciones de productos cosméticos o cirugías estéticas.

😷 Dismorfia de Snapchat:

Este es un término que usan los psicólogos para describir un fenómeno preocupante: la gente ya no quiere parecerse a las modelos de las revistas, sino a su propia imagen con filtro. Esto puede llevar a la dismorfia corporal, un trastorno psicológico donde la persona está obsesionada con un "defecto" imaginario en su apariencia. 

La dismorfia de Snapchat y la distorsión del selfie. Los selfies contribuyen a la dismorfia corporal porque nos presentan una imagen de nosotros mismos que es fundamentalmente diferente de cómo nos ven los demás en la vida real. Esto se debe a la Distorsión por la lente gran angular, Las cámaras frontales de los móviles suelen tener lentes gran angular. Estas lentes están diseñadas para capturar un campo de visión más amplio, pero cuando se usan a corta distancia (como es el caso de un selfie), provocan una distorsión de la perspectiva. Además muchos selfies se toman desde un ángulo ligeramente superior al rostro. Este ángulo es popular porque tiende a hacer que el rostro parezca más delgado, los ojos más grandes y a disimular la papada.

Este fenómeno está provocando una homogeneización de la belleza. Al intentar ser "perfectos" digitalmente, todos acaban teniendo la misma cara, perdiendo sus rasgos étnicos, familiares o personales. Por primera vez en la historia, existe un modelo de belleza universal y algorítmico. El algoritmo premia una mezcla extraña: rasgos de distintas etnias (labios africanos, ojos rasgados asiáticos, pómulos marcados eslavos, nariz pequeña caucásica) pero "limpiados" de cualquier rasgo que parezca "demasiado" de una raza concreta. El resultado es una ambigüedad racial artificial.

Inconscientemente consumen contenido en el que los rasgos étnicos naturales y marcados (narices anchas, pieles muy oscuras, cabellos afro, ojos con epicanto natural) empiezan a percibirse como "defectos" o señales de "menor estatus", alimentando un racismo estético y xenofóbia.

🕵️ Curiosidad:

La costumbre de adelantar o elevar una ceja busca imitar el efecto de los filtros de belleza (como los de Snapchat o TikTok) que realizan un estiramiento temporal de la mirada. Al elevar la ceja, se "abre" el párpado y se eliminan las sombras naturales, haciendo que el ojo parezca más grande y descansado. Los cánones actuales (influidos por las Kardashian o modelos como Bella Hadid) premian las facciones ascendentes. Elevar la ceja crea una línea diagonal que da una apariencia de "cara estirada" o lifting inmediato sin cirugía.

Atención! Que para los adolescentes su cara es "demasiado simétrica" o aburrida en reposo

La dismorfia de Snapchat está llevando a adolescentes a pedir retoques estéticos reales basados en sus filtros. Ya tenemos la primera generación que no se parece a sus familiares

¿Cómo llevamos esto a las clases? 

¿Podríamos hacer una actividad en la que el alumnado se haga un selfie y lo llevamos a clase? ¿Que se miren a una espejo durante un rato? ¿Qué pensáis? 

"Si mañana desaparecieran todos los filtros de las redes sociales y solo pudieras subir fotos tal como sales en el espejo al despertar... ¿seguirías publicando el mismo contenido o te daría miedo que los demás vieran quién eres de verdad?"

"Si dentro de 20 años tienes un hijo/a y se parece a como tú eres de verdad (sin filtros, sin retoques), pero tú ya no te pareces a ese niño/a porque te has operado para parecerte a un filtro... ¿Cómo le explicarías lo que es la belleza y la identidad? ¿Te sentirías desconectado de tu propia familia?"

Creado con eXeLearning (Ventana nueva)