Uso de la IA entre el alumnado
Aprender las bases hoy es más vital que nunca, pero el objetivo ha cambiado: ya no aprendemos para hacer el producto, sino para dirigir el proceso. La IA no es una enciclopedia, sino una co-inteligencia que requiere un experto al mando.
Sin una "base de datos" mental sólida, somos vulnerables al sesgo de autoridad (a creernos todo lo que dice) y a las alucinaciones de la máquina; solo quien conoce la materia puede auditar y corregir. Además, la verdadera innovación nace de las conexiones biológicas de nuestro cerebro, no de un algoritmo. Sin cultura previa, es imposible redactar los prompts que resuelven problemas complejos.
Por eso, la nueva brecha digital (el nuevo alfabetismo) no es el acceso a la tecnología, sino el nivel cultural: el conocimiento es lo que diferencia a quien usa la IA como un juguete de quien la usa como un superpoder.
Usos de la IA entre la juventud. (%)

Brecha de género: los chicos utilizan la IA para trabajar con más frecuencia que las chicas (29,8% frente a 23,8%), mientras que ellas la integran más en su vida personal (13,5% frente a 9,8%).
Brecha educativa: el uso de IA para estudiar se incrementa claramente con la formación: del 20,3% en la 1ª etapa de secundaria al 28,5% en la 2ª etapa secundaria y hasta un 40,8% en estudios superiores. El ocio también aumenta del 29,7% al 36,1% y al 42,4%
¿Crees que han mentido en su uso?
💣La dieta cognitiva
El 4 y 5 de febrero se celebró el EdTech de Barcelona bajo el lema: «Reimaginar la educación y la formación en la era de la inteligencia artificial».
En un momento donde la humanidad parece haber estancado su cociente intelectual (Efecto Flynn inverso o negativo), es vital decidir qué procesos cognitivos debemos proteger para evitar la erosión de nuestras habilidades fundamentales o deskilling. Ante este riesgo, se propuso una dieta cognitiva que equilibre los «azúcares de efecto rápido» (IA) con «platos de digestión lenta» como la lectura profunda y la escritura manual. Expertos como Cristóbal Cobo y Mariana Ferrarelli reivindicaron la pedagogía de la lentitud: el aprendizaje real requiere enfrentarse con textos complejos y aprender del disenso frente a una IA a menudo complaciente.
Ferrarelli y Cobo dicen algo clave: la IA suele ser complaciente (te da la razón para que sigas usándola). El aprendizaje real ocurre cuando:
- Hay disenso: Cuando el texto te desafía o no estás de acuerdo.
- Hay fricción: Cuando algo te cuesta entenderlo. La IA elimina la fricción, y sin fricción no hay fuego (aprendizaje).
Y con esto se explica la necesidad de usar libros, de leer y de escribir a mano.